Evangelizadores con Espíritu

9 Consejos del Papa Francisco para hacer apostolado

Hemos celebrado Pentecostés hace unas semanas, y como no hubo regalos bajo un árbol ni huevos de colores esperándonos al amanecer, queda la sensación de que es una celebración menor. El comercio no ha hecho de las suyas con esta fiesta y para muchos pasa como simple efeméride religiosa que forma parte del calendario litúrgico, pero no. Pentecostés no solo es una fiesta en que recordamos, una experiencia mística de un grupo de cristianos del primer siglo, sino que una experiencia real que los cristianos de hoy en día estamos llamados a vivir y experimentar; que nos hace Iglesia y nos envía a la misión.

De las cosas que el Espíritu Santo hizo ese día en los discípulos, podemos quedarnos con aquello sobrenatural, lo del fuerte viento y las lenguas de fuego, o bien mirar con más generosidad y contemplar cómo el nacimiento de la Iglesia es el nacimiento de una comunidad intrínsecamente misionera, donde su identidad más profunda se explica solo desde la misión. Ellos no recibieron el Espíritu Santo para sí mismos, para ser consolados y confortados por haber quedado sin su líder, sino que ese Espíritu es el que los envía a comunicar lo vivido, lo aprendido y lo revelado durante el tiempo con Jesús

Ese primer impulso misionero llega hasta nuestros días y ha hecho que yo, sentado en mi escritorio en Temuco, a 800 km al sur de Santiago, la capital de Chile, donde se acaba el mapa, sea alguien que ha recibido esa Buena Noticia de Jesús y haya recibido el don de la fe. Hasta acá ha llegado ese impulso misionero del Espíritu Santo y aún tiene cuerda para rato.

Nosotros, cristianos de hoy en día, estamos llamados a seguir renovando ese impulso misionero. El papa Francisco, haciendo eco de la gran necesidad de mantener ese fervor evangelizador, hace unos años nos regaló la «Evangelii Gaudium», una exhortación apostólica sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual. El capítulo final de este texto es titulado: «Evangelizadores con Espíritu», donde más que recomendaciones metodológicas sobre cómo salir a evangelizar, nos da ideas para mantener vivo ese espíritu misionero, ese que experimentaron los apóstoles luego de Pentecostés.

*Para referirnos a la «Evangelii Gaudium», pondremos sus siglas EG.

1. ¿Qué es un evangelizador con Espíritu?

Son evangelizadores que se abren sin temor a la acción del Espíritu Santo,son esos que ya no cuentan con sus propios planificaciones, métodos y recursos, sino que comprenden que esto va más allá de ellos mismos. Un Evangelizador con Espíritu no es simplemente un funcionario voluntario de la Iglesia que cumple las tareas que le son asignadas como una carga o una responsabilidad. Más bien, arde en su corazón el fuego del Espíritu y no puede contener su fuerza, que lo mueve a comunicar la buena noticia.

«En Pentecostés, el Espíritu Santo hace salir de sí mismos a los apóstoles y los transforma en anunciadores de las grandezas de Dios que cada uno comienza a entender en su propia lengua… Les infunde la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar incluso a contracorriente» (EG 259).

2. ¿Qué hace un evangelizador con Espíritu?


Ora y trabaja.
 Se dedica a lo pastoral y a lo espiritual reconociendo que ninguna de las dos cosas es más importante que la otra: que las propuestas místicas sin un fuerte arraigo espiritual se quedan en lo teórico y que los discursos y prácticas misioneras sin una fuerte vida de oración y espiritualidad se quedan vacías y se disuelven en mero voluntarismo.

«Estas propuestas parciales y desintegradoras solo llegan a grupos reducidos y no tienen fuerza de amplia penetración, porque mutilan el Evangelio» (EG 262).

3. ¿Qué motiva a un evangelizador con Espíritu?

Es movido por el encuentro personal con Jesús. No hay ideologías, catequesis, mensajes motivadores, cartas papales ni retiros espirituales que lo hagan a uno un evangelizador con Espíritu. Siempre es una experiencia personal de encuentro con el Resucitado. «La primera motivación para evangelizar es el amor de Jesús que hemos recibido» (EG 264).

Esa experiencia es la que busca salir de nosotros y quiere ser compartida con otros, siente un deseo de ser comunicada y mueve nuestros “quereres y voluntades” para convertirnos en agentes evangelizadores. Por eso es necesario clamar a diario para que Jesús siempre nos mantenga enamorados, que vuelva a encantarnos y cautivarnos, y al mismo tiempo, nosotros disponer nuestro corazón para dejarnos enamorar y conquistar por el Amor de los amores, ese que pide ser compartido con otros.

4. El evangelizador con Espíritu tiene esperanzas en que su misión es relevante para los demás

«El misionero está convencido de  que existe ya en las personas y en los pueblos, por la acción del Espíritu, una espera, aunque sea inconsciente, por conocer la verdad sobre Dios, sobre el hombre… El entusiasmo por anunciar a Cristo deriva de la convicción de responder a esa esperanza» (EG 265).

Aunque a veces perdamos el entusiasmo por sentir que somos sembradores que tiran la semilla entre piedras, espinos o se las comen los pájaros a la orilla del camino, guardamos en nuestro corazón la esperanza de que aquello que es nuestro tesoro es también valioso para los demás, incluso aunque no lo sepan. Es importante mantener esta esperanza, creer que aquello que cambió nuestra propia vida cambiará también la de todo el mundo. «Una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, no convence a nadie» (EG 266).

5. Un evangelizador con Espíritu tiene gusto espiritual de estar cerca de la gente


No se entiende un evangelizador en una oficina, metido en papeles y trámites, que se sienta incómodo con la gente,
 con la calle, con el ruido. A modo de testimonio personal he visto cómo amigos míos, matrimonios jóvenes con niños pequeños, han ido dejando de participar en actividades pastorales porque no eran bienvenidos con el ruido y el desorden propio de los pequeños; veo como jóvenes no encuentran espacios de desarrollo más allá que el voluntariado, mover bancas, disfrazarse de algo para el Vía Crucis o el Pesebre y ser útiles, mas no valiosos; cómo adultos de edad media no encuentran espacios acorde a sus necesidades y desafíos, sino que solo hay espacio para servir, no para ser oveja; y cómo los pobres y sencillos son solo objeto de caridad, pero pocas veces de vida espiritual y mucho menos se les abre la puerta para servir y ofrecer sus dones.

«Para ser evangelizadores de alma también hace falta desarrollar el gusto espiritual de estar cerca de la vida de la gente, hasta el punto de descubrir que eso es fuente de un gozo superior. La misión es una pasión por Jesús, pero, al mismo tiempo una pasión por su pueblo» (EG 268).

6. Un evangelizador con Espíritu es un buen comunicador

No se trata de técnicas ni estrategias comunicativas planificadas y preparadas de antemano, se trata de una actitud, de una forma de acercarse a los demás, esa forma que vive la Iglesia primitiva. Solo puede ser misionero alguien que se sienta bien buscando el bien de los demás, deseando la felicidad de los otros.

«Se nos invita a dar razón de nuestra esperanza, pero no como enemigos que señalan y condenan. Se nos advierte muy claramente “Hacedlo con dulzura y respeto” (1 Pe 3, 16), y “en lo posible y en cuanto a vosotros dependa, en paz con todos los hombres” (Rm 12, 18)… Sin pretender aparecer como superiores, sino «considerando a los demás como superiores a uno mismo» (Flp 2, 3). De hecho, los Apóstoles del Señor gozaban de “la simpatía de todo el pueblo” (Hch 2,47; 4, 21.33)» (EG 271).

7. Un evangelizador con Espíritu no cae preso del pesimismo

«Algunas personas no se entregan a la misión, pues creen que nada puede cambiar y entonces es inútil esforzarse. Piensan así: “¿Para qué me voy a privar de mis comodidades y placeres si no voy a ver ningún resultado importante?”. Con esa actitud se vuelve  imposible ser misionero» (EG 275).

El testimonio de los discípulos luego de Pentecostés nos relata que ellos tenían todo en contra para lograr sus objetivos misioneros, pero sabemos que en cuanto salieron a predicar: «El Señor colaboraba con ellos y confirmaba la Palabra» (Mc, 16, 20), y eso debe ser lo que nos anima, aun cuando los frutos esperados no sean visibles.

«A veces nos parece que nuestra tarea no ha logrado ningún resultado, pero la misión no es un negocio ni un proyecto empresarial, no es tampoco una organización humanitaria, no es un espectáculo para contar cuánta gente asistió gracias a nuestra propaganda» (EG 279). Es mucho más que eso y las estadísticas nunca lograrán medir cuánto ha cambiado una vida, nunca podrán cuantificar lo que experimenta una persona al sentirse perdonada, con esperanza o abrazada con misericordia.

8. Un evangelizador con Espíritu confía en la acción del Espíritu Santo

Un evangelizador así reconoce que depende de la acción del Espíritu en su tarea misionera y tiene una decidida y voluntaria confianza en Él, porque «Él viene en ayuda de nuestra debilidad» (Rm 8, 26) cuando la tarea se pone cuesta arriba.

Cuando se confía en la acción del Espíritu Santo «no hay mayor libertad que la de dejarse llevar por el Espíritu, renunciar a calcularlo y controlarlo todo, y permitir que Él nos ilumine, nos guíe, nos oriente y nos impulse hacia donde Él quiera. Él sabe bien qué hace falta en cada época y en cada momento. ¡Esto se llama ser misteriosamente fecundos!» (EG 280).

9. Un evangelizador con Espíritu va de la mano de María

«Con el Espíritu Santo, en medio del pueblo siempre está María. Ella reunía a los discípulos para invocarlo (Hch 1,14), y así hizo posible la explosión misionera que se produjo en Pentecostés. Ella es Madre de la Iglesia evangelizadora y sin ella no terminamos de comprender el espíritu de la nueva evangelización» (EG 284).

No se trata solo de llevar el rosario en la mano y recitar un par de “Avemarías” antes de salir a tocar puertas, sino que se trata de estar con ella, recibirla como Madre y que en nuestro camino personal y comunitario, su compañía nos vaya educando para relacionarnos con el Espíritu Santocomo ella lo hacía a ser portadores de La Buena Noticia de Jesús, tal como lo hizo ella.

Fecha: Julio 4, 2017

Autor: Sebastián Campos

En: Catholick Link

La conciencia ecológica en la sociedad contemporánea

Una Ecología Humana

Vemos con preocupación manifestarse en nuestro tiempo una creciente confusión antropológica que presenta múltiples y preocupantes síntomas. Por mencionar solo algunos, podemos anotar la confusión entre orientación e identidad sexual, la creciente pretensión de reclamar el aborto como derecho y conquista, la presentación del ser varón o mujer como materia de opción personal, la reducción de la sexualidad a mero instrumento de gozo y placer, los intentos de re-definir el matrimonio… la lista podría prolongarse…

Esta confusión reclama orientaciones y luces para el camino. La Iglesia, experta en humanidad, [1] sabe que debe prestar al mundo la diakonía de la verdad sobre el ser humano, varón y mujer, anunciándola y proponiéndola con métodos claros, nuevos y creativos. En el contexto confuso de la actualidad, la Iglesia parece tener cada vez más una tarea particular como baluarte donde preservar el orden de la naturaleza en ámbito humano.

En este contexto, el Santo Padre Benedicto XVI ha hablado en diversas ocasiones de la necesidad de defender la creación, consciente de que este tema resuena en la sensibilidad de los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Sin embargo, es interesante notar como el Papa subraya que una parte fundamental de esta defensa de la naturaleza debe tener lugar protegiendo al hombre contra la destrucción de sí mismo, promoviendo una “ecología humana.”

¿A qué se refiere Benedicto XVI cuando habla de una ecología humana? Leyendo sus intervenciones [2] es interesante notar como el Papa no tiene en mente solamente un compromiso por la defensa de lo creado que tenga en cuenta también al ser humano. Su idea de «ecología humana» va más allá. Se refiere a recordar que el hombre mismo es parte de la naturaleza y a apreciar y acoger su lenguaje propio, lenguaje que encuentra inscrito en su ser; se refiere a respetar el orden de la naturaleza en la vida misma del ser humano, por el cual existe siempre y solo como varón y como mujer. El Papa nota con preocupación cómo cuando el hombre ignora este hecho y desprecia el orden de la creación, se va encaminando a la destrucción de sí mismo, creando la ilusión de una falsa libertad y una falsa igualdad. Nos ha alertado además ante la ilusión por la cual el hombre cree ser pura libertad que se crea a sí mismo, prescindiendo o creyendo poder prescindir, del dato de la naturaleza, que en cambio es condición de posibilidad de la libertad misma. Ha mencionado en sus reflexiones el término gender como promotor de este problemático intento de emancipación de la creación y del Creador.

En la Encíclica Caritas in Veritate decía: «Si no se respeta el derecho a la vida y a la muerte natural, si se hace artificial la concepción, la gestación y el nacimiento del hombre, si se sacrifican embriones humanos a la investigación, la conciencia común acaba perdiendo el concepto de ecología humana y con ello de la ecología ambiental. Es una contradicción pedir a las nuevas generaciones el respeto al ambiente natural, cuando la educación y las leyes no las ayudan a respetarse a sí mismas.»[3]

Como el Papa nota, hay una especie de esquizofrenia en nuestra cultura, por la cual se promueve, justamente, el respeto por la naturaleza en todos los ámbitos; pero este respeto no parece referirse en los mismos términos al ámbito humano. En la vida humana, en cambio, parece abrirse campo cada vez más lo artificial y se presenta como un deseable “control”, como “libertad,” como “posibilidad de opción”, “progreso” o “conquista”.

El problema decisivo de la salvaguarda de la naturaleza, nos dice el Papa, «es la capacidad moral global de la sociedad. … Los deberes que tenemos con el ambiente están relacionados con los que tenemos para con la persona considerada en sí misma y en su relación con los otros. No se pueden exigir unos y conculcar otros. Es una grave antinomia de la mentalidad y de la praxis actual, que envilece a la persona, trastorna el ambiente y daña a la sociedad.»[4]

Mirando atrás, a la historia de la Iglesia, encontramos como ante graves crisis culturales y momentos de fuertes cambios fue en el seno de la Iglesia donde valores primordiales de la cultura fueron preservados y luego transmitidos a las posteriores generaciones. Por eso es que ante las problemáticas que constatamos en nuestro tiempo, ante el hombre que ha perdido cada vez más el sentido de su propia identidad y dignidad, parece acrecentarse el llamado a la Iglesia a ser aquel baluarte donde se “salvaguarde” lo humano, entendiendo esta salvaguarda no como un encerrarse en sí mismos, aislándose, sino como una preservación de la verdad, de la libertad, de la dignidad y vocación humanas tal y como han sido queridas por el Creador, para transmitirlas con fidelidad a las generaciones venideras.

[1] Cfr.  S.S. Pablo VI, Carta Encíclica Populorum Progressio sobre la necesidad de promover el desarrollo de los pueblos, 13; Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo, Vaticano, 31 mayo 2004, 1.

[2] Cfr. por ejemplo: S. S. Benedicto XVI, Discurso a la curia romana con ocasión del intercambio de felicitaciones por la Navidad, 22 de diciembre de 2008; Discurso en la visita al Parlamento Federal, Reichstag – Berlín, 22 de septiembre de 2011.

[3] Benedicto XVI, Carta Encíclica Caritas in Veritate, 51.

[4] Ibidem.

Fecha: Marzo – abril 2012

En: Página del Consejo Pontificio Para los Laicos

Por: Ana Cristina Villa Betancourt

La ecología integral que enmarca a la ecología humana

El Observatorio de Investigación del Centro Fuego Nuevo le realizó una entrevista al señor Alirio Cáceres Aguirre, sobre el tema de la “Ecología Humana”, una mirada desde los criterios de la Nueva Evangelización.

Alirio Cáceres Aguirre es un diácono permanente de la Arquidiócesis de Bogotá, casado, padre de tres hijos. Ingeniero Químico, especialista en Educación, Magister en Teología, su vocación específica es el diálogo entre Ecología y Teología. Fundó en 2002 el equipo de investigación “ECOTEOLOGIA” en la Pontificia Universidad Javeriana, donde laboró entre 1998 y 2014. Actualmente es el referente del programa de Ecología Integral del CELAM y CARITAS de América Latina y el Caribe, hace parte de la directiva del Movimiento Católico Mundial por el Clima (MCMC), coordina la MESETI (Mesa Ecoteológica Interreligiosa de Bogotá) y es el Animador Arquidiocesano para el cuidado de la Creación.

Pregunta No. 1: ¿Qué es la Ecología Humana desde la Laudado Sí’ y el enfoque del programa de Ecología Integral del CELAM y CARITAS de América Latina y el Caribe?

El Papa Francisco en la Encíclica Laudato si´ sobre el cuidado de la casa común, da un viraje a la noción que usualmente se maneja con el término “ecología”. Por lo general, la gente asocia ecología con lo “verde”, lo relaciona con la flora y la fauna sin incluir al ser humano y mucho menos a Dios. En la encíclica, el Papa propone una ecología “integral” que implica considerar las dimensiones de una ecología ambiental, económica, social, cultural y de la vida cotidiana (capítulo 4), con dos principios éticos (el bien común y la justicia intergeneracional) y una espiritualidad que corresponde a la vivencia de Dios de San Francisco de Asís, a quien considera un excelente ejemplo del “cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad.” (LS 10)

En este orden de ideas, la Ecología Humana debe comprenderse dentro de la Ecología Integral, dado que todo está conectado (LS 91, 138, 240), todo está relacionado (LS 70,120,142), los seres humanos no vivimos aislados, hacemos parte de la familia de Dios, somos creación suya y tenemos una inmensa responsabilidad para convertir esta casa común en un hogar común. La misión es que todo lo creado camine cantando ¡Laudato si´! alabando a su Creador. De ahí que en los capítulos finales de la encíclica se insista mucho más en la expresión “Ecología Humana” pues a través del diálogo y el ejercicio de la política (capitulo 5) y de la educación ecológica logremos una conversión integral y radical para vivir una espiritualidad que sea el reflejo de una cultura del cuidado que sustituya la cultura del descarte y de la muerte prematura.

Este es un giro muy profundo que caracteriza el planteamiento epistemológico de la encíclica, pues supera un antropocentrismo desviado, despótico e irresponsable. “El fin último de las demás criaturas no somos nosotros. Pero todas avanzan, junto con nosotros y a través de nosotros, hacia el término común, que es Dios, en una plenitud trascendente donde Cristo resucitado abraza e ilumina todo. Porque el ser humano, dotado de inteligencia y de amor, y atraído por la plenitud de Cristo, está llamado a reconducir todas las criaturas a su Creador” (LS 83) Incluso el Papa afirma que “Dios nos ha unido tan estrechamente al mundo que nos rodea, que la desertificación del suelo es como una enfermedad para cada uno, y podemos lamentar la extinción de una especie como si fuera una mutilación” (LS 89). Por eso es fundamental tener en cuenta que “No habrá una nueva relación con la naturaleza sin un nuevo ser humano. No hay ecología sin una adecuada antropología” (LS 118) …”no podemos pretender sanar nuestra relación con la naturaleza y el ambiente sin sanar todas las relaciones básicas del ser humano” (LS 119). No se puede proponer una relación con el ambiente aislada de la relación con las demás personas y con Dios. En este sentido, abordar la cuestión ecológica implica ahondar en el talante moral del ser humano y su evolución espiritual, indagando por el significado e implicación del desarrollo y la búsqueda de un buen vivir, según el querer de Dios.

Pregunta No. 2: ¿A qué retos y desafíos responde el tema de la Ecología Humana?

De lo anterior, se deriva el inmenso reto de comprender la vida humana dentro de la complejidad del universo creado y en correlación con la gravedad de la crisis ecológica. Todos los atentados en el ciclo de vida, desde la concepción hasta la tumba, interpelan la mirada desde la ecología integral. El aborto (LS 120), las falsas dialécticas antropológicas (LS 121), el relativismo práctico (LS 122), la explotación sexual, la trata de personas, el narco tráfico (LS 123), la perdida del valor del trabajo (LS 124), los ámbitos educativos como la familia, la escuela, los medios de comunicación (LS 213), la lucha frente al consumismo obsesivo (LS 203),la incidencia ciudadana frente a la corrupción (LS 179), el profetismo  y discernimiento frente  a los megaproyectos (LS 185) son algunos de los escenarios de dicho replanteamiento que se describe con la promoción de una ecología humana.

Pregunta No. 3: ¿Cómo se puede leer la Ecología Humana desde las líneas y criterios de la Nueva Evangelización?

En el Magisterio del Papa Francisco hay tres pilares que se articulan; La exhortación “Evangelli Gaudium”, la encíclica Laudato si´ y la convocatoria a la Asamblea Especial del Sínodo de la PanAmazonía.  Hay un énfasis en recuperar la alegría del Evangelio, con una actitud de alabanza hacia el creador y un reconocimiento a nuestra condición humana ligada a la territorialidad. No solo “somos tierra” (LS 2) sino que nuestra historia personal está ligada a los espacios geográficos (LS 84), el ambiente está ligado a nuestra identidad (LS 147).  La Nueva Evangelización no puede hacer caso omiso de la promoción humana y esto no se logra sin tener en cuenta los aportes de la Ecología Integral propuesta en Laudato si´. Es decir, la dimensión social de la Evangelización expresa una conversión ecológica, que “implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea. Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana”. (LS 217)

Pregunta No. 4: ¿Qué acciones y testimonios puede evidenciar que se están realizando en enfoque de Nueva Evangelización desde el programa de Ecología Integral del CELAM u otros espacios que usted conoce?

El Movimiento Católico Mundial por el Clima ha propuesto el lema “Vive Laudato si´”. No se trata tan solo de leer o estudiar la Doctrina Social de la Iglesia en lo que concierne a la ecología, sino que se trata de asumir un estilo de vida en el que sean” inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior” (LS 10). En este marco hay interesantes estudios entre la relación de Laudato si´ y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU), muchos aportes para el tejido de redes territoriales como la REPAM en la Amazonía, la REMAM en Mesoamérica, la REBAC en el río Congo, la REICOSUR en el Acuífero Guaraní y los glaciares del cono sur. Incluso en Colombia se están dando pasos hacia la Red Eclesial de la Cuenca del Río Bogotá con el concurso de nueve diócesis. En ese escenario, la Arquidiócesis de Bogotá está implementando el proyecto “Comunidades Eclesiales que cuidan la vida de nuestra casa común”. Nótese que el concepto de base es el de Ecología Integral, pues no hay dos crisis separadas una social y otra ambiental (LS 139), y todo planteo ecológico implica un planteo social que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres. (LS 49)

Entonces lo que se está promoviendo es una conversión de la cultura del descarte a la cultura del cuidado. El descarte reflejado en un mundo que parece un basurero, un inmenso depósito de porquería y en el que tratamos a los seres humanos como “desechables”. Al hablar de “cultura” nos referimos a las relaciones consigo mismo, con los demás seres humanos (especialmente los más pobres y vulnerables), con el resto de la obra creada y con Dios Creador. Eso explica que existan redes contra la trata de personas, para atender los migrantes, para cuidar a la niñez con cero violencias y cien por ciento de ternura, que pretenden proteger la vida de la familia de Dios dentro de la casa común. Lo ecológico ya no es algo verde y externo, sino multicolor e interno, pues busca dar gloria a Dios cuidando la vida de cada uno de los seres de su creación.

Pregunta No. 5: ¿Qué invitación puede hacer para que se animen a realizar acciones pastorales y evangelizadoras desde la Ecología Humana?

No hay porqué tenerle miedo a la Ecología Integral. Es importante enmarcar la ecología humana dentro de esa mirada integral e integradora: “Hoy el análisis de los problemas ambientales es inseparable del análisis de los contextos humanos, familiares, laborales, urbanos, y de la relación de cada persona consigo misma, que genera un determinado modo de relacionarse con los demás y con el ambiente. Hay una interacción entre los ecosistemas y entre los diversos mundos de referencia social, y así se muestra una vez más que «el todo es superior a la parte» (LS 141). Por todo lo anteriormente dicho, la animación ecológica de la Evangelización implica una capacidad holística de comprender la realidad. Las especializaciones que fragmentan nuestro pensamiento y acción eclesial, están debilitando nuestro potencial transformador como Iglesia. Recientemente el Cardenal Turkson, presidente de nuevo Dicasterio Vaticano al Servicio del Desarrollo Humano Integral, hablaba que la ecología integral implicaba dialogo y que el Papa Francisco había “integrado” los aportes históricos de San Pablo VI, San Juan Pablo II y el Papa Benedicto XVI para proponer esa perspectiva amplia sobre lo que acontece en nuestra casa común. Este es el tiempo de las sinergias y alianzas, es el momento de la pastoral de conjunto, del dialogo interdisciplinario, del trabajo interinstitucional, interreligioso e intercultural. No perdemos la referencia a los Derechos Humanos, pero sabemos que ninguna persona puede realizarse plenamente si no cuida responsablemente de la hermana agua y de los bosques, si no valora la vida de los animales y se preocupa por preservar los ciclos vitales de cada territorio. Como el Papa Francisco exhortó a los Movimientos Populares reunidos en Bolivia “Digamos juntos desde el corazón: Ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ninguna persona sin la dignidad que da el trabajo.” Que la alegría del Evangelio nos mueva a anunciar que Cristo Vive y que por eso crezcamos en conciencia que, en cada abrazo al pobre, al enfermo, al descartado, estamos abrazando la mismísima carne de Cristo. Así, abrazar al prójimo, abrazar al árbol, abrazar la propia historia con misericordia, se convierte en signo de esa presencia renovadora del Amor de los Amores. El rostro de ese Dios Comunidad Preciosa de Amor Infinito, está magistralmente resumido en la Oración Cristiana con la creación, que cierra la encíclica Laudato si´.

Desde esa lógica ecológica (sentido de hogar), promovamos ecoparroquias, colegios sostenibles, universidades sustentables, conventos ecológicos, promovamos ecobarrios y hogares ecológicos, donde se reduzca la huella de carbono, se “desplastifiquen” los eventos, se reduzca el consumo, se reúse y recicle, se reflexione en red.  La ecología integral que enmarca a la ecología humana, nos orientará para que nuestra gestión ambiental no sea un ejercicio meramente técnico, sino que esté impregnado de una espiritualidad de comunión que incluye la lucha por la justicia, la paz y el cuidado de todo lo creado. De este modo podemos “laudatosificar” la sociedad, es decir, condimentar con Laudato si´ cada una de nuestras relaciones cotidianas. Nuestra vida será un altar para alabar a Dios como discípulos misioneros custodios de la casa común, tal como titulan  los obispos del CELAM su carta pastoral sobre ecología integral (http://iglesiasymineria.org/wp-content/uploads/2018/03/CARTA-PASTORAL-CELAM-2018.pdf)

Un ejemplo muy claro y concreto es lo que la Iglesia Católica está planteando en la región amazónica. El Sínodo de los obispos que culminará en octubre con una Asamblea Especial en Roma, van guiando una caminar que no disocia lo social de lo ambiental. Lo que allí sucede, como también en los otros bosques tropicales del cinturón verde de la línea ecuatorial en África y Asia, es un espejo que interpela nuestro modo de vida, tan consumista y depredador. Tal modelo de desarrollo perjudica a los más pobres, frágiles y vulnerables. Si logramos conectar nuestros comportamientos cotidianos con los impactos ambientales que ocasionamos en lugares remotos, seguro podremos renovar la faz de la tierra y nuestros corazones por la acción del Espíritu Santo. Esa bolsa de plástico o botella que va a llegar al mar, o esa chocolatina que utiliza el aceite de palma que deforestó la selva, o esa ropa de marca que lleva el logo del trabajo esclavo de niños y mujeres, son algunos signos que nos interpelan, nos mueven a la conversión ecológica, y nos acercan a la experiencia íntima y personal con Jesucristo pues “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (Benedicto XVI en Deus Caritas Est, N° 1). La ecología nos ayuda a reconocer nuevos lugares teológicos para ese encuentro con el Dios de la Vida. El aporte de una pastoral ecológica o de la animación ecológica de la Evangelización, es contribuir a entrar en comunión con el Misterio del Dios Todoamoroso. No es repetir acciones ambientalistas de ONG o el Estado, sino crecer en el cuidado de lo creación como una caricia, un don, una tarea que Dios mismo nos comunica en su inmensa bondad.

Ecología Humana: Reflexión del Padre Harold Castilla sobre la Laudato Si’

PRIMERAS REFLEXIONES FRENTE A LA ENCICLICA PAPAL LAUDATO SI, COMO MARCO DEL FORO ACADÉMICO:

“Hace unos días el papa Francisco (18 de junio 2015) nos regalo a toda la humanidad, creyentes y no creyentes, hombres de buena voluntad, el documento encíclica “Laudato si”, la cual hace parte de ese inmenso cuerpo, rico de doctrina, como es el Magisterio Social de la Iglesia. Es un documento de lectura obligatoria para todos. Reclama ser estudiado y reflexionado para ser asumido en un nuevo estilo de vida por estar dedicado, en su totalidad, a la protección y cuidado de la Casa Común. La encíclica toma su nombre de la invocación de san Francisco que en el cántico de la creaturas recuerda que la tierra, nuestra “casa común”, es también como una hermana con la que compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos (Cfr. n. 1).

Nosotros mismos somos tierra. Nuestro propio cuerpo está formado por elementos del planeta, su aire nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura (Cfr. n. 2). La estructura de la encíclica obedece al ritual metodológico usado por la doctrina Social de la Iglesia y por la reflexión teológica, ahora asumida y consagrada por el Papa: ver, juzgar, actuar y celebrar. Comienza así revelando su principal fuente de inspiración: San Francisco de Asís, al que llama «ejemplo por excelencia de cuidado y de una ecología integral, y que mostró una atención especial por los más pobres y abandonados» (n.10; n.66). En síntesis, un documento que de manera especial viene a ser una gran cartilla de análisis de la realidad actual de nuestro mundo en perspectiva de lo que estamos haciendo en favor o en contra de la Creación y las consecuencias o implicaciones para el desarrollo humano y social integral de toda la humanidad.

Este tema de la cuestión ecológica, ha sido trabajado ampliamente por el Magisterio de la Iglesia, como puede verse en el extenso capítulo X del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, que tiene como título: “Salvaguardar el medio ambiente”, en los números 451- 487. Ahora el Papa Francisco lo amplía, retomando lo que los Pontífices de los últimos tiempos han dicho al respecto. Enlaza con los Papas que le precedieron, San Juan Pablo II y Benedicto XVI, citándolos con frecuencia. Y algo absolutamente nuevo: su texto se inscribe dentro de la colegialidad, pues valora las contribuciones de decenas de conferencias episcopales del mundo entero, desde la de Estados Unidos a la de Alemania, la de Brasil, la de la Patagonia-Comahue, la del Paraguay. Acoge las contribuciones de otros pensadores, como los católicos Pierre Teilhard de Chardin, Romano Guardini, Dante Alighieri, su maestro argentino Juan Carlos Scannone, el protestante Paul Ricoeur y el musulmán sufí Ali Al-Khawwas. Analiza con profundidad lo que San Juan Pablo II presentó como una de las causas de la destrucción del medio ambiente: el “error antropológico” cometido por el ser humano, y la necesidad de incluir en el léxico común el concepto de “ecología humana” (CA, 38), pues el ser humano, hace parte integral y activa del mundo creado. El Papa Francisco la utiliza 5 veces en la encíclica: nn. 5, 148, 152, 155, 156.

El gran mensaje del Papa Francisco es que todos tenemos que cambiar el “chip” en nuestra manera de comprender el mundo, la creación, la historia hasta llegar a confrontar nuestros propios estilos de vida en función de la construcción de un mundo más humano, de un mundo más feliz. La casa, la creación, el mundo, es de todos, es común y por consiguiente la conciencia de vida de todos tiene que estar en la perspectiva de sentirnos todos solidarios e integrados para sacar adelante el proyecto de vida de presente y también el proyecto de vida de todas las futuras generaciones. Se trata en sí de asumir convicciones, valores y actitudes de vida que permitan pensar en el bien común de todos y en la realización feliz de todos los seres del planeta y de los que vienen detrás de nosotros mismos. Se trata de responder la pregunta fundamental: ¿qué tipo de mundo queremos dejarle a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo o que están aún por nacer? (Cfr. n. 160). Esta pregunta no afecta sólo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario, dice el Papa Francisco, y nos conduce entonces a preguntarnos sobre el sentido de la existencia humana y el valor de la vida social: “para qué pasamos por este mundo?, para qué trabajamos y luchamos? Para qué nos necesita esta tierra?”. De allí que el papa nos invite a ser cooperadores en encontrar las respuestas a los grandes desafíos que esta realidad nos plantea de manera integral. Que nos hagamos conscientes que somos esos colaboradores de la obra de la Creación y que es en ella donde nuestras potencialidades se hacen efectivas para alcanzar un mundo más humano y de compromiso solidario entre todos por el bien común (Cfr. n. 80).

Esta toma de conciencia por el bien común pasa necesariamente por un desafío educativo, cultural y espiritual. Sólo en la medida en que asumamos conscientemente el valor que tiene la creación como un bien común de todos y para todos podremos ciertamente asumir los valores que componen el modelo o el paradigma de vida que nos hace asumir la responsabilidad común por el universo entero. La conciencia de trascendencia en la perspectiva de un asumir que es un mundo creado y que desde allí soy solamente un elemento más integrado a los demás elementos de la naturaleza me lleva a un compromiso responsable de las convicciones y los modos de ser y vivir. El núcleo de la conversión ecológica a la que nos invita Francisco pasa por la educación y la formación (Cfr. n. 15). El punto de partida es apostar por “otro estilo de vida” (Cfr. nn. 203-208) que abra la posibilidad de “ejercer una sana presión sobre quienes detentan el poder político, económico y social” (Cfr. n. 206). Es lo que sucede cuando las opciones de los consumidores logran “modificar el comportamiento de la empresa, forzándolas a considerar el impacto ambiental y los patrones de producción”. Las implicaciones de esta conversión ecológica deberán manifestarse en la cotidianidad de nuestra vida diaria, desde lo que implica reducir el consumo de agua innecesaria hasta el gesto cotidiano de apagar las luces de la casa que no se están utilizando o que no hay necesidad de utilizar.

Son muchas las formas de aproximación al documento papal sobre la ecología. Hay quienes lo hacen desde la perspectiva meramente ambiental, otros desde la economía, otros considerando el impacto futuro de la realidad actual y la política, otros desde lo religioso, y así sucesivamente. Personalmente encuentro una clave de lectura, que propone el Santo Padre Francisco en el número 160. En dicho número dice: “¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? Esta es la verdadera cuestión. Sin duda que esta pregunta está en el centro de las preocupaciones del Santo Padre, que lo llevó a escribir esta Encíclica. Como obispo de una importante Iglesia particular, Buenos Aires; como testigo del desarrollo de los pueblos latinoamericanos, y ahora, al frente de la Iglesia, desde el gran observatorio que es el Vaticano, el Papa quiere ayudar a la humanidad a que tome las medidas que sean necesarias para mitigar el daño, en algunos casos irreversibles, que el ser humano ha hecho a la casa común, como denomina al mundo en el que vivimos.

A esta pregunta hay buscar respuestas, no sólo desde lo técnico, lo sociológico, lo económico, lo ambiental, sino, y sobre todo, desde lo antropológico, de manera que “el error” del que habla Juan Pablo II, no lo sigamos cometiendo, destruyendo, en la mayoría de los casos, sin querer, nuestra propia casa. Y digo sin querer, porque lastimosamente el ser humano ha adquirido costumbres y comportamientos que le hacen actuar involuntariamente, lo que hace necesario, que efectivamente, de la “cuestión ecológica”, se pueda pasar a una auténtica “cultura ecológica”, en donde, sin perder el referente a Dios, creador de todo, sepamos administrar el mundo con responsabilidad.

Pero ¿cómo incentivar esta cultura ecológica? Es muy interesante el último capítulo intitulado “Educación y espiritualidad ecológica” en el cual el Papa Francisco afirma, con la mirada llena de esperanza, que “no todo está perdido” (LS, 205). La educación ambiental (LS, 210), la formación de una ciudadanía ecológica (LS, 211), la escuela, la familia, los medios de comunicación, la catequesis, etc. (LS, 213), son medios especiales para ayudar a adquirir un “nuevo estilo de vida” (LS, 203), una auténtica cultura ecológica, que propicie el respeto y cuidado hacia los bienes de la creación, comenzado por nosotros mismos, creados a imagen y semejanza de Dios. Se trata ante todo de Apostar por crear una «ciudadanía ecológica» (n.211) y un nuevo estilo de vida, asentado sobre el cuidado, la compasión, la sobriedad compartida, la alianza entre la humanidad y el ambiente, pues ambos están umbilicalmente ligados, la corresponsabilidad por todo lo que existe y vive y por nuestro destino común (nn.203-208).

El espíritu tierno y fraterno de San Francisco de Asís atraviesa todo el texto de la encíclica Laudato sí. La situación actual no significa una tragedia anunciada, sino un desafío para que cuidemos de la casa común y unos de otros. Hay en el texto levedad, poesía y alegría en el Espíritu e indestructible esperanza en que si grande es la amenaza, mayor aún es la oportunidad de solución de nuestros problemas ecológicos. En este sentido, el mismo Francisco nos invita a mirar en perspectiva de celebración y a comprender que «el mundo es algo más que un problema a resolver, es un misterio gozoso que contemplamos con jubilosa alabanza» (n.12). Confirmándolo más adelante el el n. 207, cuando nos dice: «Que nuestro tiempo se recuerde por despertar a una nueva reverencia ante la vida, por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad, por acelerar la lucha por la justicia y la paz, y por la alegre celebración de la vida».”

Escrito por: Harold Castilla Devoz
Rector Sede Principal.
Julio 23-2015

Agro Parque Sabio Mutis

En el agro parque hay un sitio que recuerda los antiguos alambiques en los que se producía licor artesanal. Foto: Mauricio León / ELTIEMPO

Fundado en el año 2005 por el profesor Héctor López López, el Agro Parque Sabio Mutis se encuentra ubicado entre los municipios de La Mesa y Tena, (Cundinamarca).

Según el profesor López, fueron sus maestros, el médico Félix Henao Toro (1900 – 1982) y el Hermano Daniel, f.s.c (1909 – 1988), quienes le llevaron a interesarse por la vida y obra de José Celestino Mutis (1732-1808) y la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.

Esta misión científica liderada por el gaditano inició labores en La Mesa, llamada de Juan Díaz, el 1 de mayo de 1783,  mientras se esperaba un pronunciamiento oficial de la Corte Española.

En el siglo XX el botánico Enrique Pérez Arbeláez (1896 – 1972)  nos advierte que, “en sesenta días,  Mutis y sus herbolarios no dejaron  matorral, ni prado, ni lindero que no revisaran  y escudriñaran (…) Sin embargo, hoy se podría afirmar que ninguna región colombiana de igual área, ha  sido mejor herborizada que la Mesa. Pero si en algún sitio se pudiera medir la desaparición de la flora,  a lo largo de doscientos veintiocho años de deterioro ambiental producido por el hombre, La Mesa sería un vergonzoso ejemplo”.

Lo anterior sería suficiente para proteger en la Provincia del Tequendama, lo que el profesor López llamó: “un pequeño santuario de flora y fauna”.

Museo de los Oficios y Tradiciones Populares

En el Agro Parque Sabio Mutis el profesor López logra resumir parte del itinerario de la Expedición Botánica y se sirve del espacio para mostrar varios trabajos relacionados con la cultura popular, labor que inició  con la exposición itinerante que organizó en la década de 1970 sobre plantas medicinales y los usos  tradicionales que los campesinos le dieron a la guadua (Guadua angustifolia Kunth).

De este trabajo se ocuparon los doctores:

  • Djadja Djendoel Soejarto
  • Otto Morales Benítez (1920 – 2015)
  • José de Recasens (1918 – 2013)
  • El Hermano Daniel (1909 -1988)
  • El escritor Gustavo Álvarez Gardeazabal, entre otros.

En efecto, la obra que estableció en el Agro Parque Sabio Mutis era una idea de juventud que pensó inicialmente podría realizarse en los municipios de Pácora (Caldas) o Mariquita (Tolima). Finalmente pudo concretar su anhelado proyecto en las tierras donde José Celestino Mutis inició su famosa Expedición en 1783.

Inicialmente, el profesor López presentó el proyecto sobre los oficios y las tradiciones populares  a los doctores:

  • Félix Henao Toro (1900 – 1982)
  • Enrique Pérez Arbeláez (1896 – 1972)
  • José Francisco Socarras (1906 – 1995)
  • El escritor Ovidio Rincón Peláez (1915 – 1996)

Fueron ellos quienes le animaron y orientaron en su empeño. Para el momento en que el predio adoptó el nombre de Agro Parque Sabio Mutis (2005) el fundador tenía claro que aquí debería crearse el  Museo de los Oficios y Tradiciones Populares,  inicialmente conocido como de la caña de azúcar por la importancia que tuvo este cultivo en la Provincia del Tequendama.

“Usted se está demorando mucho para morirse”

“No, doctor López, no le puedo aceptar un testamento, porque cada vez que me encuentre  con usted voy a pensar… ‘usted se está demorando mucho para morirse’ ”, expresó el padre Diego Jaramillo, cjm. 

Fue luego de que el  Hermano Daniel,  uno de sus maestros, le obsequiara un importante documento que había heredado del sacerdote eudista, antropólogo, evangelizador y museólogo Henrique Rochereau, lo que aumenta su interés por la comunidad de los Eudistas a la que también pertenece el Padre Diego Jaramillo, ahora mentor del  Agro Parque.  El profesor López recuerda que al momento  de entregar esta obra en testamento a la Corporación Universitaria Minuto de Dios, el Padre, con un buen sentido del humor le dijo: “No doctor, no le puedo aceptar un testamento, porque cada vez que me encuentre  con usted voy a pensar… usted se está demorando mucho para morirse”.

Obra y bienes del profesor pasan a ser propiedad de UNIMINUTO

El 24 de agosto del 2013 el Padre y el profesor fundaron el Jardín Botánico de UNIMINUTO, el cual fue aprobado por el  Instituto Alexander Von Humboldt y la Red Nacional de Jardines Botánicos el 9 de diciembre 2015.

En las 38 hectáreas que abarca el predio del Agro Parque se adelantan  investigaciones de pregrado, posgrado y doctorado. También  es visitado por estudiantes, investigadores y  turistas nacionales y extranjeros.

El 10 de marzo de 2017 recibió la visita del actual Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo, quien realizó la apertura del vigésimo segundo Jardín Botánico de Colombia.

Entre los bienes y objetos entregados a perpetuidad por el profesor López a la Corporación Universitaria Minuto de Dios figuran piezas de valor arqueológico e histórico, la biblioteca, muebles, grabados, trapiches, utensilios, medallas, pinturas y mapas.

En los últimos años, luego de un esfuerzo mancomunado, es tal el dinamismo que cobra el Agro Parque Sabio Mutis que el profesor y botánico Héctor Esquivel, de la Universidad del Tolima, no dudo en manifestar:

“El Padre Jaramillo y el profesor López son el uno para el otro y se entienden con total claridad en cuanto se trata de conservar la naturaleza o proteger el patrimonio cultural colombiano. Por lo tanto estos dos trabajadores incansables, generosos y altruistas le garantizan el establecimiento a perpetuidad de un gran legado”.

Misión

El Agro Parque Sabio Mutis conserva, estudia y difunde los estudios sobre la flora y la fauna de la Provincia del Tequendama. Asimismo, al proteger la casa común, mantiene los espacios apropiados para las colecciones vivas, que sirven para la recreación del público en general.

Estamos comprometidos con el desarrollo de la población estudiantil y campesina,  a la cual le brindamos capacitación permanente, preservando siempre las costumbres y oficios de la vida del campo que aún conservan su autenticidad ancestral.

Visión

El Agro Parque Sabio Mutis será un lugar científico, el cual divulgará la obra de José Celestino Mutis (1732 – 1808) y sus continuadores en Colombia  por medio de la conservación de la naturaleza y en  exposiciones especializadas.

En el año 2020 seremos líderes en la defensa de los oficios y las tradiciones populares, las granjas familiares demostrativas, agroturismo, astroturismo, aviturismo, senderismo ecológico, y la conservación de las serpientes con fines didácticos y científicos de acuerdo a la alianza establecida con Laboratorios Probiol.

www.minambiente.gov.co

Objeto Social

Promover el conocimiento de la flora y la fauna, los oficios y la tradiciones populares, a través de la investigación, la docencia y  el turismo rural.

Objetivos específicos:

  • Fomentar la capacitación rural interactuando con estudiantes y profesionales de otras regiones del país, que con su desempeño aportan a mejorar las condiciones de vida en el campo y, por consiguiente, evitan y contienen la emigración hacia las ciudades.
  • Promover el agroturismo a nivel nacional e internacional, impulsando el desarrollo de la Provincia del Tequendama, mostrando su historia, su gastronomía, su cultura, y el trabajo diario de sus gentes, que son ejemplo de persistencia y emprendimiento.
  • Brindar a los estudiosos un laboratorio de vida y tradiciones populares en huertas, granjas o   parcelas familiares demostrativas, que funcionan como una alternativa para el disfrute responsable de los bellos paisajes y de las experiencias únicas e inolvidables que ofrece la Provincia del Tequendama.
  • Establecer alianzas o vínculos con entidades educativas y comunidades urbanas y rurales con el fin de promover nuestro modelo social, ambientalista y agroecológico.

Conferencia Internacional de Ecología Integral

Estamos exigiendo el derecho a la vida: queremos la acción de millones de católicos

Siento miedo, rabia, dolor, pero en mi corazón persiste la esperanza de que vamos a resistir y debemos revelarnos al poder que nos está matando” afirmó Gregorio Diaz Mirabal, coordinador de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica – COICA, durante la Conferencia “Ecología integral: una respuesta Sinodal desde la Amazonía y otros biomas/territorios esenciales para el cuidado de nuestra casa común”, el cual se llevó a cabo del 19 al 21 de marzo 2019, en la Universidad de Georgetown en Washington como una respuesta a la necesidad urgente de actuar como humanidad frente al futuro del planeta.

Un poder que es reflejo de un sistema de muerte, de acumulación, de consumo y descarte. El investigador científico Ismael Nobre, de Brasil, lo abordó en su exposición. Nos habla de un mundo desgastado y devastado, un mundo en riesgo de esterilidad por la contaminación, la deforestación, la extracción, que tiene una sola salida: reaccionar a las esperanzas de la selva y su capacidad de reserva oxígeno y agua, energía renovable, de las lluvias que estabilizan el clima, de la riqueza hídrica.

En la primera jornada de diálogo y discusión se abrió el espacio para “VER” la realidad desde la mirada de un planeta geográfico, cultural religiosa y políticamente amplio y diverso.

La lucha que convoca a los pueblos originarios del mundo, es una lucha por la vida y el futuro. La realidad nos habla de una urgencia, de la que no siempre somos conscientes. Afrontamos una crisis profunda y dolorosa, que nos está empujando con desespero a mirarnos unos a otros y actuar en conjunto. Los biomas vitales para el planeta son el camino y la respuesta para la salvación de la humanidad, pero al mismo tiempo, son codiciados y amenazados por el poder, por los arreglos políticos que sirven al dios dinero.

Pero también están amenazados por una realidad de indiferencia y descuido, que caracterizan a la raza humana de estos tiempos. La Encíclica Laudato Si, hace un llamado profético y urgente a todas “personas de buena voluntad”: ¡despierten! Es una cuestión de vida o muerte.

El futuro está en juego

“Estamos exigiendo justicia, exigiendo el derecho a la vida. Estamos condenando el asesinato de nuestros hermanos. Estamos llamando no solo a América Latina, estamos llamando a todo el mundo. No queremos más héroes individuales, queremos héroes colectivos, queremos la acción de millones de católicos, necesitamos su oración, su decisión de apoyo hacia nosotros, los pueblos indígenas.” Retumban las palabras que representan a millones de pueblos indígenas, en esta conferencia con la presencia de alrededor de 12 cardenales de todo el mundo, afanados, por hacer vida el llamado del Papa Francisco para la definición de nuevos caminos para la Iglesia y para una Ecología Integral; como lo propone el Sínodo de la Amazonía, que se viene desarrollando desde el pasado enero 2018, cuando en su visita a la Amazonía peruana, el Sumo Pontífice lo inició.

Victoria Tauli Corpuz, relatora especial para pueblos indígenas de la ONU, reconoce que la labor de la Iglesia debe estar ligada a la defensa y exigencia de los derechos. En su participación, insta a la Iglesia a fortalecer los esfuerzos de las poblaciones originarias y tradicionales por defender a la Madre Tierra. “La Laudato Si es una clave histórica para la defensa de los pueblos y los territorios en los niveles locales y globales. Estoy muy satisfecha de que el Papa Francisco reconozca en los pueblos indígenas su fragilidad, pero sobre todo las esperanzas que ofrecen a que este mundo sea más sostenible”, afirmó.

Cardenal Pedro Barreto, vicepresidente de la REPAM afirma que la respuesta concreta a los nuevos caminos de la Iglesia es responder en red. Que las redes permiten el fortalecimiento de los procesos y que la Iglesia está viviendo un momento de Kairós, en medio de tantas desesperanzas.

Mons. Bernardito Auza, representante de la Santa Sede en la ONU, habla de la necesidad de que la Iglesia renueve se presencia y ello implica “reconocer la existencia de iniciativas prometedoras provenientes de las comunidades y organizaciones [indígenas] que promueven que los propios pueblos y comunidades nativas sean los guardianes de los bosques”, y confiar en su capacidad de resiliencia y de responder a los tiempos difíciles”.

Rodney Bordeaux del pueblo Sioux recordó sobre la violencia en la que han vivido siempre los pueblos indígenas y cómo la Iglesia en muchas circunstancias ha jugado un papel fundamental, de cercanía y compañía. Ahora se identifica con este camino de renovación y pide que la Iglesia reaccione, que quiere verla activamente involucrada, que nos fortalezcamos mutuamente y se apoye para fortalecer las comunidades.

Reconocer que desde la espiritualidad proviene la fuerza vital, la resistencia y la esperanza. Una espiritualidad encarnada en la Hermana Madre Tierra, en la reciprocidad y la sacralidad de la naturaleza. Está comprobado de muchas maneras que los pueblos indígenas son los defensores de la vida y los bosques. Y que por ello, el sistema político y económico ejerce cada vez más violencia, que no son dos hechos aislados. La violencia a los pueblos, no puede ser ignorada por la Iglesia. Y se espera un diálogo real y profundo desde quienes somos, en diversidad.

Mañana estamos invitados a dar un paso adelante – concluyó Mauricio López, secretario Ejecutivo de la REPAM.

Fecha: Bogotá, marzo 22 de 2019

En: Pastoral Social – Cáritas Colombiana – Por una Colombia justa y fraterna

Fuente: REPAM Global

 

TECNOLOGÍAS BLANDAS Y LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

El pasado viernes 22 de marzo del presente año, el Centro Fuego Nuevo participó en el retiro espiritual dirigido a colaboradores y funcionarios de UNIMINUTO, animado por la unidad de Pastoral de la Sede Bogotá Calle 80.

El Centro Fuego Nuevo que unió a varios colaboradores de la sede de distintas áreas, desarrolló una metodología de Nueva Evangelización en la que se recurre al uso de las tecnologías blandas, los recursos naturales y, a la creatividad de las personas que, al estar en momentos diversos a sus acciones cotidianas, elevan su imaginación y desenvolvimiento, para dar un resultado efectivo de interacción, unión, trabajo en equipo y amor por actividades que se desarrollan en la Institución.

La actividad permitió divertir a las personas, tener un momento distinto, reflexionar y construir a partir de los conflictos del mundo; un modelo de integración a partir de sus respectivas funciones dentro de la Universidad, en la cual desde su entender del pecado representado en 3 simbologías: oscuridad, maldad y violencia, crearon soluciones participativas de cambio, para desterrar el pecado de la vida.

 

Ciclo de Conferencias-Taller con el Padre Fidel Oñoro Consuegra, eudista

El Centro Fuego Nuevo de UNIMINUTO, Calle 80, realizó el jueves, 21 de febrero de 2019, la Conferencia “El secreto de Pablo, para transformar el imperio”, con más de 135 participantes, tanto de UNIMINUTO como de las comunidades impactadas a su alrededor.

Desde las líneas y criterios de la Nueva Evangelización, se propuso una lectura de la Sagrada Escritura, creativa e innovadora, que respondiera a los retos y desafíos que la Iglesia experimenta en su tarea de evangelizar ante el mundo contemporáneo. De la misma forma, se pudiera identificar el método de evangelización y predicación que utilizó Pablo cuando se dirigió a los Gentiles de su época, los ateos y los no creyentes de la actualidad y que se convierten en interlocutores de la Nueva Evangelización.

A través del método de la “Lectio Divina”, lectura divina o lectura orante de la Biblia, el Padre Fidel Oñoro condujo a los participantes a una profundización del texto de San Pablo a los Romanos 1,1-7, por medio de los cuatro pasos desarrollados: lectura, meditación, oración y contemplación.

La siguiente acción, en línea de Nueva Evangelización, se realiza a partir de la convicción que tiene el Centro Fuego Nuevo al entender que la Biblia debe ser la fuente de toda Evangelización y que, desde su estudio y conocimiento, se experimenta el encuentro personal con Jesucristo y se recibe la fuerza del Espíritu Santo que es el motor imprescindible de la Nueva Evangelización.  Igualmente, permite hacer una lectura en línea retrospectiva de la realidad e inspira acciones esperanzadoras, tanto personales como comunitarias, que responden asertivamente a los confrontantes problemas de la sociedad actual.

“Los Agentes de la Nueva Evangelización deben ser todos los miembros de la Iglesia, pero deben ser ante todo discípulos, esto es, hombres convertidos, para poder ser ardorosos misioneros; estos agentes deben tener una experiencia vida de Cristo con la fuerza del Espíritu Santo sin la cual no hay testimonio, pues hacer la Nueva Evangelización no depende tanto de grandes programas y estructuras sino de hombres y mujeres nuevos”. (Triana P. Carlos. Eudista. Prefacio “Nuevos evangelizadores para la Nueva Evangelización” en la Biblia de la Nueva Evangelización, 2012.).

Desde esta convicción el Centro Fuego Nuevo inicia un ciclo de conferencias, ¡totalmente gratis, previa inscripción!, con las que busca invitar a todos los interesados para que participen en una lectura de la Biblia desde los criterios de la Nueva Evangelización en las siguientes fechas programadas (4 de abril, 23 de mayo y 13 de junio).

Redactado por: Juan de Jesús Bedoya Betancur

Profesional Investigador – Observatorio del Centro Fuego Nuevo

“Centro de Misericordia” un testimonio de Nueva Evangelización para mujeres en Asunción, Paraguay

Lourdes Aquino, conocida cariñosamente como Lula, participó en el Boletín No. 45 del Observatorio del Centro Fuego Nuevo y respondió a la pregunta ¿Cuál es el papel de la mujer en la Nueva Evangelización?

En su respuesta, desde el contexto y mirada de la mujer paraguaya,” reconoce la importancia de este tema en la actualidad y destaca su trascendente papel en su ser de mujer de Iglesia”.

Es miembro de la “Comunidad de la Misión” fundada en Bogotá – Colombia y, que, para el 25 de marzo del 2019, cumple 32 años. Es una experiencia comunitaria conformada por sólo mujeres que han sentido el llamado de Jesucristo, ese apasionamiento de amor por Jesucristo.

Es comunicadora social, periodista y trabaja en Paraguay como Docente en la Universidad Católica, Nuestra Señora de la Asunción, en el área de comunicación por más de 20 años. También es Docente en la Universidad Iberoamericana en al área de comunicación.

En su experiencia y trabajo con las mujeres de Paraguay, forma parte del “Centro de Ayuda de la Vida” donde asisten mujeres con muchos problemas sobre todo aquellas que hicieron aborto o que están por hacer aborto, mujeres abusadas, maltratadas, mujeres que quieren quitarse la vida. ¡Mujeres con toda clase de problemas que uno pudiera imaginarse!

“La misión del Centro es que las mujeres tengan una nueva perspectiva de vida, que tengan un nuevo estilo de vida en Jesús. El código que caracteriza al Centro es el “código de la misericordia” que expresa a un Jesús que puede transformar la vida de estas mujeres y que puede hacerlas otras personas como, por ejemplo, la que tuvo María Santísima cuando Dios llegó a decirle que iba a ser la Madre del Salvador y que transformó totalmente su vida; como María Magdalena, aquella “mujer pecadora” que transformó su vida al conocer a Jesús. Como tantas mujeres del Evangelio que cambiaron su vida, que cambiaron su existencia al conocer a Jesús”.

El Centro evidencia, con acciones y testimonio concretos de amor, a un Jesús que ama a esas mujeres en y desde sus realidades; un Jesús que las ama, las libera, les sana totalmente de todas sus dolencias.

“Así quiero testimoniar y contar a todos los que leen y ven este Boletín sobre esta experiencia de Nueva Evangelización que estamos realizando en Paraguay, Asunción y en otras partes de Paraguay”.

“Estamos tratando de llenar nuestras parroquias y Diócesis de esos Centros de Ayuda o Centros de la Misericordia donde al atender y cuidar a la mujer, sabemos que lo estamos haciendo igualmente con la familia”.

Redactado por: Juan de Jesús Bedoya Betancur

Profesional Investigador del Centro Fuego Nuevo

El Centro Fuego Nuevo presente en diferentes escenarios evangelizadores

El Centro Fuego Nuevo sirve a la Iglesia y a la sociedad diseñando metodologías innovadoras y pertinentes, identificando experiencias significativas y construyendo ámbitos de aprendizaje en Nueva Evangelización. Es entonces en este marco que durante el mes de febrero de 2019 y como respuesta ante los desafíos de las nuevas culturas, simbologías y lenguajes, que el Centro ha venido construyendo alianzas y haciendo presencia en escenarios evangelizadores del país.

 Fruto de lo anterior, el Centro dio inicio el pasado 18 de febrero a la emisión semanal del PROGRAMA RADIAL FUEGO NUEVO, transmitido los días lunes, martes y miércoles en la franja de 2:00 a 3:00 p.m. a través de la Emisora Minuto de Dios 107.9 FM. Con ello, el Centro estrecha lazos de cooperación con la Corporación Centro Carismático Minuto de Dios a favor del crecimiento humano de las comunidades y agentes de Nueva Evangelización apoyándose en los medios de comunicación social.

De esta manera, el programa semanal “Fuego Nuevo” liderado por el Centro del mismo nombre, contribuye a la promoción del Evangelio, la capacitación de agentes a la luz de la fe católica y la Nueva Evangelización, hace referencia a nuevas ideas y formas de trabajar que, en el ámbito de la Iglesia, se encuentran orientadas a la resolución de los problemas más apremiantes y la satisfacción de las necesidades de las personas y comunidades.

De igual manera y como parte de su quehacer, el Centro Fuego Nuevo inició el pasado 20 de febrero el CURSO denominado SERVIDOR CON CORAZÓN DE MISERICORDIA en articulación con la Escuela de Evangelización del Minuto de Dios, sede norte. Dicho curso permite a los participantes experimentar la renovación de su fe desde la transformación de un corazón misericordioso al estilo de la Nueva Evangelización.

Este curso de 16 horas desarrollado los días miércoles en la franja horaria de 9:00 a 11:00 a.m., será el primero de muchos otros que hacen parte de la alianza establecida a partir de este año 2019 con la Escuela de Evangelización del Minuto de Dios, sede norte, a fin de aportar a la optimización de los servicios de la misma y hacer visible el componente académico del Centro.

Continuando con la presencia en escenarios evangelizadores y la implementación de nuevas metodologías por parte del Centro, el pasado 21 de febrero en las horas de la tarde con una asistencia aproximada de 120 personas, el Centro Fuego Nuevo dio inicio al CICLO DE CONFERENCIAS-TALLER titulado EL SECRETO DE PABLO PARA TRANSFORMAR EL IMPERIO bajo la orientación del Padre Fidel Oñoro Consuegra como conferencista.  Con esta iniciativa el Centro Invita a la comunidad interna y externa de UNIMINUTO a identificar  el  método  utilizado  por  Pablo  para  Evangelizar a no creyentes, desafío ante el cual nos encontramos enfrentados en la actualidad.

El ciclo de conferencias organizado por Fuego Nuevo, será realizado mensualmente desde ahora y hasta el mes de junio próximo en las instalaciones de UNIMINUTO calle 80, en la franja horaria de 6:00 a 8:00 p.m. los días 21 de marzo, 4 de abril, 23 de mayo y 13 de junio. Contarán con la presencia del Padre Fidel Oñoro quien apoya al Centro con estas conferencias-taller para la identificación de retos y desafíos de la Nueva Evangelización frente a la Biblia y su contextualización con el mundo actual.

El ciclo de conferencias organizado por Fuego Nuevo, será realizado mensualmente desde ahora y hasta el mes de junio próximo en las instalaciones de UNIMINUTO calle 80, en la franja horaria de 6:00 a 8:00 p.m. los días 21 de marzo, 4 de abril, 23 de mayo y 13 de junio. Contarán con la presencia del Padre Fidel Oñoro quien apoya al Centro con estas conferencias-taller para la identificación de retos y desafíos de la Nueva Evangelización frente a la Biblia y su contextualización con el mundo actual.

Siguiendo con la construcción de alianzas y gestión del Centro, Fuego Nuevo, éste estuvo presente y a cargo de la JORNADA DE REINDUCCIÓN PARA COLABORADORES DOCENTES Y ADMINISTRATIVOS DE LA RECTORÍA CUNDINAMARCA, SEDE SOACHA el pasado 22 de febrero.  Con ello se busca propiciar espacios   de    reflexión   del   ser   y el   quehacer   de   UNIMINUTO, formar   a    los     profesores,   colaboradores,   administrativos     y académicos de la institución en el Evangelio, la Doctrina Social de la Iglesia, la Espiritualidad Eudista y el Carisma de la Obra Minuto de Dios, a fin de generar sentido de pertenencia e identidad. A la jornada asistieron cerca de 90 colaboradores.

Sumado a lo anterior y para finalizar el mes, el Centro Fuego Nuevo estuvo los días 22 y 23 en la ciudad de Villavicencio realizando el TERCER ENCUENTRO DE FORMACIÓN CON AGENTES DE PASTORAL DEL SURORIENTE COLOMBIANO con enfoque étnico en el marco del convenio establecido con la Conferencia Episcopal de Colombia. Con ello el Centro busca responder a la invitación de trabajar por una Iglesia en salida con comunidades indígenas y pueblos originarios implementado experticias evangelizadoras, construyendo alianzas y evidenciando su quehacer académico e investigativo.

Este tercer encuentro da por concluida una primera etapa del curso titulado “transformación cultural y ciudadanías pastorales para etnias del suroriente colombiano”, en el que participaron 34 agentes de pastoral de la región, entre los cuales figuraban 2 representantes de la comunidad Sikuani y 1 delegado del pueblo indígena Tucano.

 

¡Con el Centro Fuego Nuevo… Seguimos Creciendo!!

 

 Por: Sylvia Maria Valenzuela

Coordinadora Académica