El Buen Samaritano

El pasado sábado 7 de marzo se llevó a cabo un encuentro con la comunidad de Servidores del Servidor, quienes realizan acompañamiento y apoyo a habitantes de la calle. El evento se realizó en las instalaciones de la casa San Bernardino de los Frailes Franciscanos, acompañado por el Teólogo y Coordinador del área de Nueva Evangelización Manuel Tenjo Cogollo del Centro Fuego Nuevo de la Facultad de Estudios Bíblicos, Pastorales y de Espiritualidad de UNIMINUTO, quien compartió dos temas en torno a la parábola del Buen Samaritano (en Lc 10).

El primer tema que trató el teólogo Manuel Tenjo recibe como nombre “El amor a Dios se manifiesta en el amor al prójimo”, en el que muestra que no son dos amores, sino que con el amor que se confiesa a Dios se debe amar a los demás seres humanos; el segundo tema recibe como nombre “Las características de la misericordia”, en el que se señala los elementos propios de la misericordia en la narración del Buen Samaritano.

La actividad que recibió a 70 personas permitió un acercamiento para futuros proyectos de innovaciones pastorales entre los dos centros, y fortaleció la alianza que se construyó gracias a la gestión de ambas partes.

TENTACIONES DE LOS SERVIDORES

El pasado martes 25 de febrero, como preámbulo al comienzo de la cuaresma, el P. Gonzalo Gómez, director del Centro Fuego Nuevo de la Facultad de Estudios Bíblicos, Pastorales y de Espiritualidad de UNIMINUTO, en un ambiente de oración y pedagogía de participación, realizó la conferencia “Las tentaciones de los agentes pastorales”, en el Santuario de la Divina Misericordia de la Diócesis de Fontibón en la ciudad de Bogotá, Colombia.

La exposición, que reunió a 300 personas, fue basada a partir del segundo capítulo de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, y tuvo como finalidad hacer conscientes a los participantes (servidores del Santuario de varias parroquias de la Diócesis y de algunas comunidades laicales), acerca de la necesidad de una conversión personal y pastoral, que permita pasar del egoísmo, costumbrismo y rutina, a reconocer que llevamos el tesoro del servicio en vasijas de barro (Cfr 2 Cor 4, 7).

Agradecemos al P. Jesús Hernán Orjuela, rector del Santuario, por animar la participación de los servidores y permitir este espacio de encuentro que une a las comunidades y llena la expectativa de cada asistente.

 

UNA IGLESIA EN SALIDA COMO RESPUESTA AL HAMBRE, A LA POBREZA Y A LA INEQUIDAD

El Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Bogotá realizó el Segundo Foro: “Hambre, pobreza e inequidad, un problema o un camino de acciones concretas”, el día miércoles, 16 de octubre de 2019, en el Teatro Bellas Artes de Cafam, en el marco del Día Mundial de la Alimentación.
El Director Ejecutivo del Banco de Alimentos, el Padre Daniel Saldarriaga Molina, inició el evento haciendo la invitación “a seguir ayudando a las personas frágiles y débiles que, hoy por pobreza, por hambre o inequidad, pueden ser socorridos por nosotros mismos”. El Centro Fuego Nuevo apoyó la actividad realizando la oración inicial del evento desde las líneas y criterios de la Nueva Evangelización y desde la invitación a realizar una oración encarnada como respuesta a las realidades urgentes de la humanidad. 
La orientación y la reflexión del Foro contó con la presentación de Juan Eduardo Jaramillo; con los panelistas fueron: Eduardo Villar Borrero, Presidente de la Fundación
Grupo Social; Fabián Restrepo Zambrano, Presidente Productos Alimenticios Doria; Fernando Rodríguez, Socio y Desarrollo de Alianzas Mgr CISCO; Alejandro Moreno Salamanca, Director de INALDE Escuela de Dirección y Negocios, como moderador. Todos los ponentes coincidieron y resaltaron, desde sus reflexiones y perspectivas, las acciones de una Iglesia en Salida que está en el mundo presente desde el sentido de una Pastoral Urbana contextualizada y de una verdadera Conversión Pastoral en la que se ve confrontada de modificar sus propias estructuras y de relacionarse con las urgentes necesidades que padece el ser humano. Una Iglesia con “olor a oveja” que va a la realidad del hombre, que no es asistencialista y que construye el tejido social a partir de invertir en una verdadera dignidad de los hijos de Dios desde la cultura del encuentro y el potenciar las capacidades humanas para la producción, la resiliencia, la disciplina del ahorro, la sensibilidad humana, la utilización de las grandes habilidades para servir, el servicio como misión de la propia vida, la seguridad alimentaria y la variabilidad climática como acciones que responden al hambre, a la pobreza y la urgente inequidad del mundo.

 

Juan de Jesús Bedoya Betancur
Profesional Investigador del Centro Fuego Nuevo
Bogotá-Colombia
23 de octubre de 2019

DOCUMENTO FINAL ASAMBLEA ESPECIAL PARA LA REGIÓN PANAMAZÓNICA, AMAZONÍA: NUEVOS CAMINOS PARA LA IGLESIA Y PARA UNA ECOLOGÍA INTEGRAL.

EMPRESA Y EVANGELIZACIÓN, ¡Unidos en un mismo ardor!

El Centro Fuego Nuevo, participó del Sexto Foro: “Hambre, pobreza e inequidad, un problema o un camino de acciones concretas”, el cual se realizó el miércoles, 16 de octubre de 2019, en el Teatro Bellas Artes de Cafam, en el marco del Día Mundial de la Alimentación. Asistieron más de 300 personas del sector empresarial y solidario.

 

El Foro fue organizado por el Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Bogotá quien, a través de su Director Ejecutivo, el Padre Daniel Saldarriaga Molina, hizo la invitación “a seguir ayudando a las personas frágiles, débiles que hoy por pobreza, por hambre o inequidad pueden ser socorridos por nosotros mismos”.

Desde las líneas y criterios de la Nueva Evangelización, El Centro Fuego Nuevo mediante los nuevos lenguajes de evangelización dirigió la oración que serviría de introducción al Foro a partir de la conciencia de una acción encarnada que debe ser luz para la humanidad y que se debe expresar desde respuestas concretas y decididas para responder efectivamente a las realidades que sufre la humanidad. Una oración que expresa la realidad de una Iglesia que es consciente que el testimonio concreto de acciones de transformación es la forma más oportuna para atender los retos y desafíos que el mundo contemporáneo presenta.

La orientación y la reflexión del Foro contó con la presentación de Juan Eduardo Jaramillo; con los panelistas fueron: Eduardo Villar Borrero, Presidente de la Fundación Grupo Social; Fabián Restrepo Zambrano, Presidente Productos Alimenticios Doria; Fernando Rodríguez, Socio y Desarrollo de Alianzas Mgr CISCO; Alejandro Moreno Salamanca, Director de INALDE Escuela de Dirección y Negocios, como moderador.

Todos ellos ratificaron, desde sus reflexiones y perspectivas, una Iglesia en salida que está actuando en el mundo presente y que se expresa desde una conversión pastoral en la que está modificando sus propias estructuras de relacionarse con las urgentes realidades.  Una Iglesia con “olor a oveja” que va a la realidad del hombre, que no es asistencialista y que construye el tejido social a partir de invertir en una verdadera dignidad de los hijos de Dios desde la cultura del encuentro y el potenciar las capacidades humanas para la producción, la resiliencia, la disciplina del ahorro, la sensibilidad humana, la utilización de las grandes habilidades para servir, el servicio como misión de la propia vida, la seguridad alimentaria y la variabilidad climática.

El Centro Fuego Nuevo citado por el Banco de Alimentos en el artículo: “Así se vivió el Sexto Foro de Responsabilidad Social del Banco de Alimentos” https://www.bancodealimentos.org.co/asi-se-vivio-el-sexto-foro-de-responsabilidad-social-del-banco-de-alimentos/

 

Autor:  Juan de Jesús Bedoya Betancur

Profesional Investigador del Centro Fuego Nuevo

23 de octubre de 2019

Quinto encuentro Arquidiocesano de Movimientos, Asociaciones y Comunidades Laicales

Ahora el Boletín Digital “EVANGELIZACION Y CATEQUESIS” cuenta con registro ISSN

El pasado 13 de agosto la Biblioteca Nacional de Colombia otorgó el registro ISSN al boletín digital “Evangelización y Catequesis” del Centro Fuego Nuevo de la Facultad de Estudios Bíblicos, Pastorales y de Espiritualidad. Al respecto, el P. Gonzalo Eduardo Gómez Yepes, cjm, Director del Centro Fuego Nuevo, expresó su alegría al recibir esta distinción porque confirma la calidad en los procesos que se adelantan al interior del Centro, los cuales hacen un valioso aporte, desde los nuevos lenguajes y simbologías, para la respuesta que da la Iglesia a los retos y desafíos que le plantea la sociedad de hoy. #EvangelizaciónconCalidad

Centro Fuego Nuevo ahora es parte de la nueva Facultad de UNIMINUTO

UNIMINUTO crea la Facultad de Estudios Bíblicos, Pastorales y de Espiritualidad

A partir del 1 de agosto de 2019, La Sede Principal de UNIMINUTO cuenta con la presencia y los aportes de una nueva unidad académica: La FACULTAD DE ESTUDIOS BÍBLICOS, PASTORALES Y DE ESPIRITUALIDAD, la cual organiza y coordina acciones y escenarios de reflexión, investigación y enseñanza, en torno a las sagradas escrituras, la acción pastoral y el fortalecimiento espiritual del ser humano. Asimismo, busca agregar valor a la formación de toda la comunidad académica, fundamentado en el evangelio, el Pensamiento Social de la Iglesia, el Pensamiento del Padre Rafael García Herreros y la Espiritualidad Eudista, con el fin de transformar vidas y construir un país más justo y equitativo, como reza nuestra Misión Institucional.

La nueva facultad, que está bajo el liderazgo de una Decanatura, apoyada por una secretaría académica, está conformada por el Instituto Bíblico Pastoral Latinoamericano con el Programa de Ciencias Bíblicas, el Centro Rafael García Herreros – Pensamiento Social de la Iglesia, el Centro Fuego Nuevo y el Centro de Espiritualidad Eudista, desde donde se desarrollarán las funciones sustantivas de docencia, investigación y proyección social.

El Decano de la Facultad de Estudios Bíblicos, Pastorales y de Espiritualidad, es el Padre Fidel Oñoro, sacerdote, miembro de la Congregación de Jesús y María (Padres Eudistas). Es Magíster en Teología de la Pontificia Universidad Javeriana y Magíster en Ciencias Bíblicas del Pontificio Instituto Bíblico. Estudió Arqueología Bíblica en la Escuela Bíblica de Jerusalén y Crítica textual en la Universidad de Birmingham (Inglaterra). Entre las labores que ha desempeñado, destacan: Responsable del Tiempo de Espiritualidad Eudista y Escuela Francesa; Rector del Seminario Regional Nordeste I, en Fortaleza, Brasil; Vicerrector Académico de UNIMINUTO; Fundador y Decano del Instituto Bíblico Pastoral para América Latina de UNIMINUTO; Director del Centro Bíblico Pastoral para América Latina del CELAM; y Presidente de la Asociación de Escrituristas católicos de Colombia, entre otros.

UNIMINUTO, por intermedio de la Sede Principal, fortalece la comunidad académica y el desarrollo de la ciencia, a través de la conformación de estructuras que respondan a estos desafíos. De esta manera, la experiencia lograda en los últimos años, ha permitido que la Sede Principal tenga mecanismos organizacionales que fundamenten el desarrollo de las funciones sustantivas en cinco facultades conformadas. Sin embargo, atendiendo a la naturaleza de la Institución, se decidió estructurar una unidad que respondiera a la madurez académica de la Sede y a la Espiritualidad Eudista, fortaleciendo la formación académica de calidad, desarrollando la investigación y trascendiendo a la sociedad.

Tomado de: www.uniminuto.edu

Homenaje a Monseñor Emigdio Piñeros Cárdenas

“Amo mis catequistas, ellos son quienes le han dado sentido a mi vida sacerdotal”

Nació en Manta – Cundinamarca el 25 de abril de 1925. Hijo de Amelia Cárdenas y Zabulón Piñeros quienes lo educaron con gran fervor en su experiencia de fe. Monseñor Emigdio es el segundo de 10 hermanos (7 hombres y 3 mujeres) y recuerda con alegría la bonita amistad que existía entre todos. Emprendió su trabajo en la Iglesia con tan sólo 7 años a través de su servicio como monaguillo en la parroquia de su municipio, allí acudía con gran fervor todos los domingos a ayudar en todo lo que fuese necesario. Siempre manifestó el deseo de ser sacerdote, pero un hecho desafortunado le hizo pensar que no lo lograría: un día su madre lo envió a alimentar unos pollos y uno de estos animales se lanzó sobre él hiriéndole el ojo izquierdo, hecho que le provocó la pérdida de la visión. Tan sólo le quedaba la esperanza de que su ojo derecho le ayudaría a ver y pudiera convertirse en sacerdote. En 1940 sus padres se arriesgaron a presentarlo al Seminario Menor de Bogotá (Escuela Apostólica de San Benito) para que empezara sus estudios de bachillerato. Monseñor Piñeros contaba que su vocación sacerdotal había estado enmarcada por el catecismo, pues estando en quinto de primaria, el padre promotor vocacional de la Arquidiócesis de Bogotá había visitado la escuela y realizado un concurso sobre el catecismo Ateste, el cual él había ganado.

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Entre 1946 y 1952 hizo sus estudios de filosofía y teología en el Seminario Mayor de Bogotá. Se ordenó como sacerdote en el mes de noviembre de este último año. Fue vicario cooperador de su parroquia los primeros meses de 1953 y luego pasó a ser vicario parroquial a la Catedral Diocesana de Zipaquirá. En este momento de la historia se fundaba lo que hoy conocemos como la Diócesis de Zipaquirá. “Mi diócesis y yo nacimos al mismo tiempo y desde entonces hemos crecido y envejecido juntos”.

Entre 1954 y 1956 fue párroco en los municipios de Tausa y Carupa de la región de Ubaté. Las experiencias con estas dos comunidades lo llevaron a descubrir que su vocación era la de ayudar a las personas a vivir dignamente, pero no se sentía preparado para asumir el reto, pues consideraba que el trabajo social era una gran responsabilidad con su Iglesia y con el mundo. Por tal motivo consiguió los recursos económicos y realizó sus estudios en Ciencias Sociales y Doctrina Social de la Iglesia en la Universidad Javeriana de Bogotá. Sin embargo, aún seguía considerando escaso lo visto hasta entonces por ello decidió asumir un reto mayor: viajó a Europa y se especializó en Ciencias Sociales a través del Instituto Social León XIII de Madrid y luego se especializó en Sicología Social en la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica.

Regresó a Colombia en 1960 con el ánimo de compartir todos sus conocimientos con las comunidades, pero tuvo que asumir cargos de oficina y nunca más volvió a ser párroco. El padre Piñeros, como es conocido en Zipaquirá, sintió que había perdido su tiempo de estudio. Sin embargo, no fue así, al contrario, descubrió que desde sus cargos generales tenía la oportunidad de trabajar no solo con una comunidad sino con todas las parroquias. Se desempeñó como delegado de La Acción Católica Diocesana (1960-1965), Director de Cáritas Diocesana (1967-2004), Acción Social (1960-1970), Acción Cultural Popular (1960-1972), Notario Eclesiástico (desde 1960) y Vicario General de 4 obispos entre los años 1960 y 1985. Como si fuera poco también asumió la docencia en filosofía, doctrina social y catequesis en los Seminarios Mayores de Bogotá y Zipaquirá, también fue director de las Escuelas Radiofónicas y la Pastoral Social de los municipios pertenecientes a la Diócesis de Zipaquirá. Muchas personas se beneficiaron con ropa, alimentación, estudio y vivienda que, desde éstas entidades, monseñor Piñeros pudo ofrecerles.

Con tantas tareas fue limitado el tiempo que compartió con su familia, sin embargo, siempre se encargó del estudio de sus hermanos menores y estuvo pendiente de sus padres hasta que fallecieron. Sus pocos espacios de descanso los dedicaba a leer, siempre fue su mayor pasión. También contaba con emoción que siempre le había gustado el fútbol y que ese era el deporte que más practicó como seminarista, aunque reconocía que no era el mejor.

Su mayor orgullo, contaba fue cuando en 1970 fue designado como delegado de la Pastoral de Catequesis y emprendió un recorrido por toda la Diócesis formando a la gente más sencilla, en su mayoría campesina. Son muchas las personas que aprendieron de este gran maestro, no solo por sus enseñanzas sino por su entrega generosa, siempre fue solidario con los más pobres y donó cientos de textos de formación para que la gente aprendiera a leer y escribir. Luego de arduos años de lucha, con algunos ahorros personales y ayudas que le suministraron varias fundaciones de Alemania logró construir una casa de formación en Zipaquirá para catequistas denominada Instituto Catequístico. Hasta entonces ésta ha sido la sede de encuentros, celebraciones y congresos donde los catequistas han gozado de estudios catequísticos, de espacios de entretenimiento y formación humana y cristiana. En 2009 hizo su retiro oficial de las actividades pastorales de la Iglesia, y en ese mismo año sufrió un infarto que lo dejó varios días en estado de coma.

Debido a su cargo como Vicario General y por sus obras en beneficio de la sociedad, tiene el título honorífico de Monseñor concedido por el ahora santo Juan Pablo II. Además, el 3 de agosto de 2012, fiesta de los Mártires Zipaquireños le fue otorgado el premio “Orden de la Sal” en reconocimiento por su labor social. En este mismo año las autoridades eclesiásticas le hicieron varios homenajes en agradecimiento por cumplir 60 años de servicio a la Iglesia.  Él consideraba que no son los títulos, sino el cariño de la gente lo que en verdad lo hacía sentir plenamente feliz.

María Oliva Gutiérrez

Directora Académica – Instituto Catequístico de Zipaquirá – Colombia

 

Primer encuentro Diocesano de Proclamadores